Crisólogo Cáceres, presidente de ASPEC, dijo que ésa es la única garantía que tienen los padres de que están adquiriendo productos de buena calidad, porque existe una ley que prohíbe importar juguetes y artículos escolares tóxicos que los negocios formales tienen que cumplir. “Lo cual no necesariamente sucede con los vendedores informales, quienes además no entregan boletas por lo que luego no hay manera de reclamarles”, comentó.
Del mismo modo expresó que también los padres deben exigir útiles en cuya presentación se especifique que no son tóxicos, aunque insistió en que lo más importante es elegir el lugar donde se comprará.
Recordó que los identificados como tóxicos mayormente son de colores fuertes y fosforescentes, ya que los insumos con los que los fabrican contienen elementos dañinos como el cadmio y el plomo.” Estos elementos son sumamente peligrosos para la salud, sobre todo, de los menores que son quienes finalmente manipulan estos artilugios”, reverberó.
De otro lado, Cáceres instó a los padres de familia a sumarse a la campaña promovida por ASPEC para denunciar a los colegios que tratan de obligarlos a comprar determinada marca de útiles o textos escolares.
“Sólo unidos podremos tener éxito y los padres deben ser los mejores aliados denunciando apenas reciben una lista con marcas predeterminadas y no cediendo a ese tipo de exigencias”, anotó finalmente.