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Las alcachofas son bajas en calorías y en sodio, y no contienen grasa ni colesterol. Todo lo cual significa que comer alcachofa puede ayudarlo a minimizar los riesgos de sufrir algunos tipos de problemas cardiacos, cáncer y defectos congénitos.
La alcachofa es una planta herbáceo de la familia de las Asteraceae, cuyas flores antes de madurar constituyen la parte comestible. Las hojas y las raíces se utilizan como hierbas medicinales por sus propiedades diuréticas, hipoglucemiantes y colagogas.
Origen:
La cuna de la alcachofa se encuentra en los países mediterráneos (Asia menor y norte de África) y el Sur de Europa. En el caso del Perú las regiones de mayor producción son la Libertad, Ica, Lima, Junín y Ancash.
Principios activos:
La alcachofa debe su importancia como remedio en especial a su principal principio activo, la cinarina compuesto hallado en las hojas de la alcachofa. Este componente rejuvenece las células, protege el hígado y estimula la secreción biliar. También ayuda a disminuir el colesterol sanguíneo y a prevenir la litiasis biliar. Igualmente, otro compuesto llamado Silymarin, tiene propiedades antioxidantes poderosas y puede ayudar a regenerar tejido sano en el hígado.
Por otro lado, las alcachofas son ricas en carotenos, calcio, vitaminas del complejo B, vitaminas A y C, hierro y magnesio.
Las alcachofas son densas en nutrientes, así que, por cada 25 calorías en una alcachofa de tamaño mediano, usted obtiene 16 nutrientes esenciales!.
Propiedades:
- Protege y fortalece el hígado.
- Estimula la secreción biliar.
- Previene la aparición de cálculos biliares.
- Acción rejuvenecedora.
- Disminuye el colesterol en sangre.
- Favorece la eliminación de líquidos.
- Ayuda a regular la glucosa en sangre.
- Alivia los trastornos digestivos.
- Acción antiinflamatoria.
¿Cómo comerla?:
Las alcachofas se preparan de múltiples formas: cocidas, rebozadas, en guiso o asadas. Lo ideal al comerla es ir deshojándola y chupando el extremo de cada hoja, donde se acumula la mayor cantidad de carne y sus principios activos.
Compra:
Debe elegir solo las alcachofas duras al tacto y de hojas verdes y sanas. A la hora de comprar alcachofas, hay que seleccionar las más gordas y pesadas en proporción a su tamaño, con las yemas gruesas, compactas, bien formadas y de color verde claro. El tamaño no afecta a la calidad de la alcachofa.
Si las hojas están blandas en la base o se abren con facilidad y presentan partes pardas, la alcachofa no está fresca, el fondo se ha secado y endurecido.
Tras la cosecha, las alcachofas se han de almacenar en lugares frescos lo antes posible. Si se introducen en una bolsa de plástico cerrada y se dejan en el frigorífico, se conservarán una semana. Con tallo se puede mantener en agua, como una flor cortada, en el frigorífico. Para que no se seque, lo mejor es no cortar el tallo hasta el momento de su consumo. Una vez cocidas, se han de conservar en el frigorífico y consumir en 24 horas.
¿Sabías que....
La alcachofa tiene un efecto beneficioso sobre los estados nauseosos, la sensación de plenitud y la flatulencia, trastornos que suelen deberse a una falta de actividad hepática.
Fuentes:
- Alimentos con propiedades curativas y preventivas. Klaus Oberbeil, Christiane Lentz, Editorial Blume, 1999, Barcelona.
- http://www.agroica.gob.pe/alcachofa.shtml
- http://www.minag.gob.pe/agricola/pro_hor_alcachofa.shtml
- http://www.alertanutricional.org/glosa2.htm#alcachofa
- http://verduras.consumer.es/documentos/hortalizas/alcachofa/imprimir.php
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